viernes, 5 de diciembre de 2008

Oriente no es Occidente

Amin Maalouf, "Samarcanda". Madrid 2008, la 16ª edición.

Con la escusa de seguir la pista del manuscrito original de "Rubaiyyat" (cuartetas), el autor nos presenta una deliciosa biografía novelada de Omar Jayyám, matemático, astrónomo y poeta persa, uno de los intelectuales importantes de los siglos XI y XII, a caballo de los cuales vivió. Tiene dos partes, para mi, de desigual interés. La primera, la más larga, nos presenta al personaje  en el marco fastuoso de Oriente. Hay que ser oriental para describir con tal colorido las aventuras, crueldades y caprichos, intrigas y matices, de la corte del Califa. Al mismo tiempo, nos encontramos con las sectas del Islam, más sorprendestes y crueles de las divisiones del cristianismo. Es una prosa tan fluída que te encuentras envuelto por la sensualidad y la viveza cambiante de aquellos ambientes. Por el contrario, las páginas dedicadas a la época moderna de la historia del manuscrito me han resultado menos interesantes. 

Sana envidia

J.M.G. Le Clézio, "El Africano". Buenos Aires 2008.
He gozado profundamente al leer este librito del último premio Nobel, nacido en Niza, residente en lo más profundo de Africa durante años, escritor precoz y viajero impenitente. Es  un retrato de su niñez y juventud africana, pero, sobre todo, una descripción sobrecogedora de su padre, nacido en isla  Maurizio, de pasaporte británico y médico durante veinte años en plena selva, sin medios, con mínimo contacto con la estructura colonial y con los residentes de la metrópoli. Personaje atrayente, con una vida personal desgarrada aunque con una vocación maravillosa no tanto por la medicina cuanto por curar y acompañar a los sufrientes. El marco deslumbrantemente descrito con escasas pinceladas de Camerún y Nigeria, su época colonial y su desgraciada independencia, las culpas de las potencia coloniales y la violencia de unos pueblos dominados por odios ancestrales. Son 135 páginas de descripción y de reflexión que me han enriquecido en todas ellas y acongojado en algunos momentos.
Me prometo leer más obras de este escritor.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Medea.Eurípides. Biblioteca Clásica Gredos


Eurípides es un autor moderno, entendido como desde la Ilustración se conoce lo moderno: el hombre y lo racional ocupan el centro de la creación.Además de moderno, Eurípides es el primer autor clásico griego que dota a los seres humanos de todos los atributos para llevar una vida independiente: cuerpo, razón, voluntad y alma.Medea, en este sentido, es una mujer más corporea que Electra o las diversas protagonistas de las tragedias griegas hasta entonces.
En esta obra, una mujer ocupa el centro de la trama y desarrolla una indomable pasión que la corroe y que produce el destino brutal de quienes la rodean: la venganza. Pasión incontenible e irrefrenable pero encauzada por el deseo y la voluntad. Medea se olvida de los dioses e incurre en la impiedad, pero eso nada le importa, sólo su deso vale y sólo su conciencia manda.
Un apunte: es la figura de una mujer, despreciada en más de un comentario, quien encarna la violenta aparición de la persona como protagonista absoluta de su propio destino.
Una obra de caracter superior.

lunes, 24 de noviembre de 2008

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San Manuel Bueno mártir y tres historias más San Manuel Bueno mártir y tres historias más by Miguel de Unamuno

My review

rating: 4 of 5 stars
"Méteme, Padre eterno, en tu pecho, misterioso hogar, dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar. Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo."

Esta es la inscripción sepulcral de Don Miguel, y que sin duda resume de manera magistral el carácter del protagonista de esta corta novela. Unamuno la escribe en 1930, en plena controversia modernista -como me recordó el profesor Laboa, cuando solo llevaba seis páginas leídas, pero que me sirvió para entender mejor el libro.

Don Manuel es un ilustrado párroco de una humilde aldea zamorana, hoy engullida por el Lago de Sanabria, al que tanta admiración tenía. Sin embargo, le falta un detalle fundamental en un sacerdote, o mejor diría en un cristiano, la falta de fe. No lo comunica al pueblo para no causar un escándalo, y ejerce su profesión de maravilla, de manera que la gente adora su forma de trabajar, e incluso su interpretación los Viernes Santos. Solo se confiesa o sincera con Lázaro, un indiano acaudalado que regresa a su pueblo absolutamente agnóstico o incluso ateo, infectado por el progresismo del Nuevo Mundo. D. Manuel le convertirá a su religión, basada en las buenas obras y en la búsqueda de la salvación ajena, una salvación en la que no cree. Ilustrativo de ese modernismo resultan las palabras de Angelina que casi cierran la obra, para justificar el porqué no hubiese valido de nada que D. Manuel hubiese declarado su agnosticismo: "Habrían creído a sus obras y no a sus palabras, porque las palabras no sirven para apoyar las obras, sino que las obras se bastan. Y para un pueblo como Valverde de Lucerna no hay más confesión que la conducta. Ni sabe el pueblo qué cosa es la fe, ni acaso le importa mucho"

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sábado, 22 de noviembre de 2008

Il Sempione strizza l'occhio al Frejus Il Sempione strizza l'occhio al Frejus by Elio Vittorini

My review

rating: 4 of 5 stars
He descubierto este autor y este libro por casualidad. De hecho, me ha costado una elevada multa por aparcar aparentemente en un vado. A pesar del enfado, creo que ha valido la pena, y además voy a recurrir la multa, que me ha parecido injusta.

Yendo al libro, se trata de una novela costumbrista, ambientada en el Milán de la postguerra. Describe una comida en una familia paupérrima, en la que el protagonista no suelta ni una sola palabra en todo el libro. A la misma asiste un invitado de excepción, otro ser marginado, solo en el mundo.

Impresiona la descripción de los personajes a través de los diálogos. Su fortaleza, su permanencia. Son personajes duros, castigados por la vida, pero tiernos a la vez. Sin duda, respetuosos con lo importante de la vida. Tienen sus debilidades, que no esconden. Nadie finge. Todos saben dónde están, por qué están. Incluso el mudo protagonista.

Somos introducidos magistralmente en el ambiente de la familia. Todos comemos ese pollo imaginario, esa chicoria diaria. Desgraciadamente, no apreciamos nunca la suerte que tenemos al encontrar patatas en nuestra mesa.

Como dice el autor en el epílogo, bien se podría haber titulado "Discurso sobre la muerte" o "De la importancia de vivir".

Interesante también la historia sobre los elefantes. Es una lástima que el autor no tuviese claro cómo concluir la novela. Seguro que lo hubiese hecho de otra forma. Sin perjuicio de ello, entre otras ideas del libro, me quedo con dos: la descripción de la búsqueda de cara ahumada del motivo de su vida, y la de la nobleza de los elefantes. Si se da la posibilidad de una discusión sobre el libro, las podemos comentar.

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lunes, 10 de noviembre de 2008

Diario de un cura rural. (George Bernanos. Ed. Encuentro)

Emocionante.

La impotencia de un hombre humilde ante Dios y la humanidad, aunque esa humanidad sea tan sólo un remoto pueblo del norte de Francia y ese hombre sea un sacerdote de una pequeña parroquia.
La gracia recibida hace de su tarea una obra de proporciones titánicas en manos de un hombre tímido, reservado y enfermo.
A su lado Dios, la Iglesia, representada por la figura sabia e íntegra del cura de Torcy, y la conciencia de su misión. Frente a él, un mundo mezquino, simple y vulgar, lleno del dolor sordo de los hábitos y las rutinas; y la esperanza.Un hombre torturado por su debilidad, pero capaz del heroísmo del amor.
Bernanos hace teología con una comprensión del alma humana más que notable.

Un abrazo

Nacho